Humanismo y tolerancia como poder espiritual del nuevo Uzbekistán



El Presidente Shavkat Mirziyoyev, al resaltar reiteradamente la necesidad de desarrollar la sociedad basándose en el principio del laicismo, sabiendo las tradiciones centenarias y creando todas y cada una de las condiciones para la coexistencia pacífica de las religiones, ha aplicado con enorme éxito en el país el término de humanismo universal, que se dirige a todos, con independencia de sus opiniones religiosas y su nacionalidad. Y esto, en determinada medida, se transforma en la fuerza espiritual del nuevo Uzbekistán y forma una cultura política esencialmente novedosa en el país. La adopción de la Reunión General de la ONU de la resolución particular sobre «Educación y Tolerancia Religiosa» en el último mes del año de 2018, que fue una app práctica de la idea del Presidente de la República de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, presentada a lo largo de la 72ª sesión de la Reunión General de la ONU, pertence a los desenlaces tangibles del trabajo. La meta primordial del término citado es «asegurar el ingreso universal a la educación y eliminar el analfabetismo y la ignorancia». Se puede destacar que la resolución no solo recibió el acompañamiento unánime de todos y cada uno de los Estados integrantes de las ONU, sino fue adoptada con el copatrocinio de sobra de 50 países. Esto revela el prominente reconocimiento en todo el mundo de la importancia y el carácter oportuno de la idea del Presidente de Uzbekistán.

En los últimos cinco años, el país ha adoptado una secuencia de actos legislativos premeditados a continuar progresando las ocupaciones en el campo espiritual. En el periodo 2017-2019, se adoptaron múltiples Decretos De presidentes «Sobre las medidas para progresar las ocupaciones del Comité de Temas Religiosos ligado del Gabinete de Ministros de la República de Uzbekistán», «Sobre las medidas auxiliares para prosperar las ocupaciones en el campo espiritual-educativo», y el Decreto «Sobre las medidas para progresar radicalmente las ocupaciones en el campo espiritual-educativo».

En Uzbekistán se han desarrollado el Centro de Civilización Islámica, los centros de todo el mundo de investigación científica Imán Bujari, Imán Termizi y también Imán Maturidi, y mecanismos propios para la reactivación de los valores nacionales y religiosos, para el estudio y la promoción del rico patrimonio científico y espiritual de los enormes ancestros y el fortalecimiento de la tolerancia religiosa en la sociedad.

De conformidad con los actos legislativos aprobados, a fin de continuar progresando la tarea del Comité de Temas Religiosos ligado del Gabinete de Ministros de la República de Uzbekistán, se aprobó una exclusiva composición del Consejo de Temas Confesionales, que es un órgano público consultivo ligado del Comité y que incluye a representantes de todas y cada una de las confesiones religiosas que trabajan en Uzbekistán.

En la composición de la Comisión de Temas Religiosos se creó un departamento para el trabajo con las mujeres y se introdució el puesto de vicepresidente solicitado de esta área de trabajo. Se creó un conjunto de divulgación nacional para coordinar el trabajo espiritual y de concienciación entre las mujeres

A fin de asegurar la armonía interétnica y también interconfesional en la sociedad de Uzbekistán, se creó un marco legislativo que prevé el respeto de los derechos y también intereses lícitos de todos y cada uno de los ciudadanos.

Se presta particular atención a la optimización y liberalización de la legislación nacional en el campo espiritual. Conque, en los últimos tiempos, se han registrado 67 organizaciones religiosas en Uzbekistán, de las que 2 son de enseñanza superior y una de enseñanza secundaria islámica experta en Bujara, Samarcanda y Termez, 47 mezquitas y 17 iglesias. No obstante, la legislación nacional no establece ninguna restricción en lo que se refiere al número o a los plazos de registro.

Las organizaciones religiosas no islámicas mentadas previamente forman parte a 4 ramas del cristianismo – los pentecostales (12 organizaciones), los bautistas (3 organizaciones), los adventistas y los nuevos apostólicos (una organización cada uno de ellos).

Hoy día, en Uzbekistán trabajan mucho más de 2300 organizaciones religiosas de 16 confesiones religiosas. De ellas, hay 2115 organizaciones musulmanas, que representan el 92 por ciento del total. Hay 174 organizaciones cristianas, 8 comunidades judías, 6 comunidades bahá’ís, una sociedad Hare Krishna y un templo budista, tal como la Sociedad Bíblica interconfesional de Uzbekistán.

Las organizaciones religiosas, adjuntado con otras organizaciones públicas del país, forman parte activamente en el trabajo espiritual y educativo, hacen una contribución importante al incremento de la espiritualidad de la sociedad, a la capacitación de convicciones sólidas entre los jóvenes fundamentadas en el patriotismo, tal como la tolerancia interconfesional y también interétnica.

La política religiosa en Uzbekistán se apoya en los principios del carácter laico del Estado, de la tolerancia religiosa y de la igualdad de trato de todas y cada una de las religiones. Representantes de múltiples naciones y conjuntos étnicos que profesan el islam, el cristianismo, el budismo, el judaísmo y otras religiones desarrollan aquí sus ocupaciones en igualdad de condiciones.

Para los seguidores de cada confesión, se han desarrollado todas y cada una de las condiciones que les dejan profesar libremente y sin óbices su religión. Los fieles oran libremente en mezquitas, iglesias, sinagogas, practican el ayuno y hacen peregrinaciones. Las organizaciones religiosas están en su derecho a tener territorio, divulgar literatura, conformar a sus servidores religiosos y ordenar peregrinaciones a sitios sagrados.

La independencia de religión garantizada por la legislación nacional de Uzbekistán creó todas y cada una de las condiciones primordiales para agradar las pretensiones religiosas de todos y cada uno de los ciudadanos – representantes de 138 nacionalidades y conjuntos étnicos.

Los representantes de las diferentes confesiones festejan libremente todas y cada una de las fiestas religiosas. De esta manera, de año en año se festejan en una escala cada vez mayor Eid al-Adha y Ramadán-Khayit – entre musulmanes, Pascua y Navidad – entre cristianos, Pésaj, Purim y Janucá – entre judíos, Naw-ruz – entre bahá’ís, tal como las festividades dedicadas a Buda y Krishna y otros acontecimientos esenciales.

Los fieles peregrinan a sitios santurrones: los musulmanes – a Arabia Saudí, los cristianos a Rusia, Grecia y también Israel, y los judíos a Israel. En los años de la independencia, unos 305 mil musulmanes hicieron una peregrinación a Arabia Saudí, de los que 130 mil lo hicieron en el Hajj (Hach) y 175 mil – en el Umrah, mucho más de 2,5 mil cristianos y judíos visitaron los sitios sagrados de Israel, Rusia, Turquía, Italia, Georgia y Grecia.

Para agradar las pretensiones espirituales de la sociedad, se publica anualmente un sinnúmero de literatura religiosa de distintas orientaciones. Para una cobertura completa de la vida religiosa de Uzbekistán, se publican múltiples periódicos y gacetas, como los jornales “Islom nuri”, “Slovo zhizni”, las gacetas “Khidoyat”, “Vostok svishe”.

Uzbekistán está aplicando hoy en día un sistema de medidas para resguardar a la población de la predominación negativa de las ideas destructoras que reflejan la ideología extremista extremista y el fanatismo espiritual. De este modo, bajo el lema «Ilustración contra la ignorancia», se trabaja en la desradicalización de ciudadanos acusados de delitos relacionados con el extremismo y en la prevención temprana de la radicalización de la población.

Asimismo en el mes de septiembre de 2018, se aprobó el Trámite de exención de compromiso penal de los ciudadanos de la República de Uzbekistán que, por fallo, perteneciesen a organizaciones y conjuntos terroristas, exagerados u otras organizaciones prohibidas, previendo su posterior reinserción y adaptación en la sociedad.

Cabe apuntar que la intensificación de la cooperación en todo el mundo asimismo es un aspecto esencial para hacer mas fuerte la armonía interétnica y la tolerancia religiosa. Los líderes de Uzbekistán se centran en entablar un diálogo constructivo y una cooperación con organizaciones de todo el mundo y los especialistas en la esfera religiosa.

A lo largo de las visitas a Uzbekistán del Prominente Comisionado de las ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al-Hussein (mayo de 2017) y del Prominente Comisionado de la OSCE para las Minorías Nacionales, Lamberto Zanier (abril de 2018), se discutió el estado de hoy de la situación, se dio una alta evaluación a las reformas en el país, se comprobó que Uzbekistán presta particular atención a garantizar la armonía interétnica y la tolerancia religiosa, robusteciendo la amistad entre representantes de distintas naciones y nacionalidades.

Generalmente, cabe apuntar que una característica propia esencial del Uzbekistán moderno es la inadmisibilidad de entablar permisos o limitaciones para una religión con relación a otras confesiones.

Uzbekistán cumple incesante y estrictamente sus obligaciones de todo el mundo en el campo de asegurar las libertades religiosas en el contexto de los tratados de todo el mundo de derechos humanos. En la actualidad, el país se ha adherido a mucho más de 70 esenciales documentos de todo el mundo en esta área, lo que contribuyó a la creación de un sistema eficiente de protección de los derechos humanos en Uzbekistán.

Se puede asegurar que la política seguida por Uzbekistán en materia religiosa, destinada a hacer mas fuerte el diálogo interconfesional y la tolerancia religiosa en la sociedad, es un aspecto esencial de seguridad y seguridad. Y las reformas a enorme escala llevadas a cabo en el país son una viva confirmación del curso invariable y consistente del presidente de la República de Uzbekistán en la app del principio «todo en nombre del humano, representando a su porvenir«.