Estado de Derecho de los intereses humanos en los procesos democráticos del nuevo Uzbekistán



Los especialistas comprueban, que en un corto intérvalo de tiempo de tiempo, el país hizo un auténtico avance en la garantía de los derechos humanos sociales y económicos, civiles y políticos. Me agradaría resaltar ciertos ejemplos. Primeramente, se ha realizado una tarea sin precedentes para eliminar el trabajo obligatorio y el infantil en las campañas de recolección del algodón. No es ningún misterio que a lo largo de varios años esta cuestión fue un «estigma» para la imagen en todo el mundo de Uzbekistán. La supresión de los inconvenientes en este campo se hizo en angosta colaboración con las organizaciones de todo el mundo (incluyendo la OIT) y los activistas civiles, y se hicieron profundos cambios estructurales en la agricultura. Esto se debió, indudablemente, a la enorme intención política de los líderes del país. En su informe de 2020, la Organización En todo el mundo del Trabajo notificó de que se suprimió la utilización del trabajo infantil y forzado en la industria algodonera de Uzbekistán. Según la organización, el país efectuó esenciales adelantos en el respeto de los derechos laborales básicos en los campos de algodón. Por vez primera en diez años de rastreo en las ubicaciones algodoneras de Uzbekistán, el Foro de discusión Uzbeko de Derechos Humanos no registró ni un solo caso de trabajo obligatorio.

Seguidamente, entre los desenlaces mucho más esenciales de las reformas efectuadas en temas de derechos humanos fue la transformación del popular sistema de «propiska» (el empadronamiento). La sociedad la ha considerado a lo largo de varios años como un obstáculo a la independencia de circulación de los ciudadanos. El Presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, tomó medidas para modificarlo esencialmente.

El Gobierno asimismo tomó medidas definitivas para achicar el número de apátridas. De este modo, en 2020, 50 mil personas adquirieron la ciudadanía uzbeka, este año se prevé que mucho más de 20 mil personas van a recibir la ciudadanía uzbeka.

En tercer rincón, se hicieron enormes adelantos en la garantía de los derechos y libertades religiosas de los ciudadanos. Las transformaciones hicieron condiciones organizativas y legales convenientes para la realización del derecho constitucional a la independencia de religión. La obligación estatal de registrar las organizaciones religiosas se redujo cinco ocasiones y se eliminó la presentación de reportes cada tres meses.

Se derogó la vergonzosa práctica de las «listas negras» y se suprimió del registro a mucho más de 20.000 ciudadanos sospechosos de tener vínculos con organizaciones religiosas exagerados, y se puso fin a la práctica de sostener estas «listas». En 2017, por vez primera en la crónica de Uzbekistán sin dependencia, este país recibió la visita de Ahmed Shaheed, Relator Particular del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la independencia de religión o de opiniones. Basándose en sus sugerencias, el Parlamento aprobó la Hoja de Ruta para la Independencia de Religión o Opiniones. Por idea del Presidente Shavkat Mirziyoyev, se adoptó en las ONU una resolución particular llamada «Ilustración y tolerancia religiosa». Otro ejemplo de reconocimiento de los adelantos en este campo es la supresión completa de Uzbekistán de la Lista de Supervisión Particular de Independencia Religiosa estadounidense.

En cuarto rincón, la independencia de expresión y de los medios se convirtió en la señal de identidad del nuevo Uzbekistán. En el país se desbloquearon websites de elementos informativos extranjeros que antes eran bloqueados; el país abrió la acreditación para cronistas extranjeros (Voice of America, BBC, The Economist, etcétera.); los cronistas ciudadanos -los «bloggers»- se transformaron en una exclusiva situación del país. Los cronistas comenzaron a proponer abiertamente temas antes nuevos, y sus críticas y análisis se dieron a conocer con mucho más continuidad en la prensa. El presidente expresó en múltiples oportunidades su acompañamiento a los medios y les ha pedido que cubran los temas mucho más urgentes. Como producto de las reformas en curso, el país mejoró su clasificación en 13 puestos entre 2017 y 2020, según la Clasificación Mundial de la Independencia de Prensa de Noteros sin Fronteras.

Como apuntan varios especialistas, en escaso tiempo «la situación de la independencia de prensa ha mejorado, el ambiente de los medios ha entrado en una época de cambio».

En quinto rincón, en Uzbekistán se hizo un colosal trabajo para asegurar los derechos de los ciudadanos a un juicio justo y público. El número de absoluciones en los tribunales para el intérvalo de tiempo 2017-2020 fue de 2.770. Solo en 2018, 1.881 casos penales se cerraron por carecer de pruebas. Se excluyeron los cargos contra 5.462 personas por delitos no justificados a lo largo de la investigación, y 3.290 personas fueron puestas en independencia en la salón de vistas. En 2019, 859 personas fueron absueltas y 3.080 fueron puestas en independencia en los juzgados. En forma de comparación ilustrativa, en 2016 el número de absoluciones en todo el sistema judicial fue de solo 28.

En sexto sitio, uno de los más importantes logros para asegurar los derechos humanos en el país fué el trabajo sistemático para eliminar las torturas y los tratos o penas atroces, inhumanos o degradantes. Se ha predeterminado una compromiso rigurosa por la utilización de pruebas conseguidas a través de métodos ilegales.

El producto 235 del Código Penal (torturas) se ha amoldado al producto 1 de la Convención de la ONU contra la Tortura. Desde marzo de 2019, el Comisario de Derechos Humanos (Defensor del Pueblo) del Oliy Majlis actúa como «mecanismo nacional de prevención». Este mecanismo prevé la organización de la supervisión de las instituciones penitenciarias, los centros de detención y los centros de acogida particulares para investigar si se respetan en ellos los derechos humanos y las libertades asegurados por la ley.

En séptimo rincón, las reformas en temas de igualdad de género y derechos de la mujer fueron otro campo esencial de atención. El Gobierno de Uzbekistán ha elaborado una Estrategia para poder la igualdad de género hasta 2030, y se está ingresando un trámite particular por el que todos y cada uno de los nuevos proyectos de ley se examinan desde una visión de igualdad de género.

La creación de la Comisión Parlamentaria de Igualdad de Género en Uzbekistán en 2019 ha contribuido a remarcar la situación de las mujeres en la sociedad y su estatus. En el campo de la legislación y las políticas públicas, Uzbekistán ha predeterminado mecanismos para asegurar y resguardar los derechos de las mujeres.

Como apuntó el Presidente de Uzbekistán, «las mujeres desempeñan un considerable papel en la identificación y solución de los inconvenientes sociales, también en el fortalecimiento de la efectividad de la gobernanza. De este modo, en las selecciones parlamentarias de 2019 se aplicó la cuota de género: las mujeres representaron el 32% del total de los miembros del congreso de los diputados seleccionados y el 25% en el Senado. Esto está en armonía con las sugerencias establecidas por la ONU. En lo que se refiere al número de miembros del congreso de los diputados, en los últimos cinco años el Parlamento uzbeko ascendió al 37º puesto entre los 190 parlamentos nacionales de todo el mundo (ocupaba el 128º puesto). Asimismo se han aprobado leyes para resguardar a las mujeres del acoso y la crueldad y para resguardar la salud reproductiva.

Me agradaría indicar que las reformas en temas de derechos humanos en Uzbekistán se realizan a nivel sistémico y global. De esta forma, el 22 de junio de 2020 se aprobó la Estrategia Nacional de Derechos Humanos, que se transformó en el primer archivo estratégico de la crónica de Uzbekistán sobre la garantía de los derechos humanos personales, políticos, económicos, sociales y culturales.

Indudablemente, los resultados que se consiguieron reiben un justo reconocimiento en todo el mundo. El 13 de octubre de 2020, por vez primera en la historia, Uzbekistán fue escogido integrante del Consejo de Derechos Humanos de la ONU por un periodo de tres años (2021-2023). Uzbekistán recibió el mayor número de votos en esta decisión: 169 de los 193 Estados integrantes de la ONU votaron por Uzbekistán.

Resumiendo, los hechos nombrados dan testimonio de los esenciales jalones de las reformas de Uzbekistán en temas de derechos humanos y del reconocimiento por la parte de la red social en todo el mundo de las políticas aplicadas en este campo. Y lo que es más esencial, Uzbekistán no posee intención de detenerse en los adelantos conseguidos y proseguirá en su sendero para emprender los desafíos urgentes en el campo de la protección de los derechos humanos. Resulta singularmente gratificante que el presidente Shavkat Mirziyoyev adopte una posición activa en esta cuestión y pruebe una enorme intención política para continuar progresando el sistema de protección de los derechos humanos en el país.